martes, 16 de marzo de 2010
Días sin gloria
Publicado por Revista Adhuc Tempus en 13:49 0 comentarios
Así como Antígona pregunta a Ismena si puede ésta ayudarla a levantar el cadáver, nosotros clamamos porque los huesos soporten la dureza del corazón. Tan platinado está que la sangre que emana es solo hierro fundido, materia antojadiza para la máquina, el engranaje, pero no para amar. El amor nace de una sensibilidad externa, que sintetiza todo lo que alguien puede esperar de la vida. Basta con hojear la Literatura realista o incluso la naturalista para darnos cuenta de ello.
No importa cuántas veces uno intente comprender el amor, nunca se puede definir, porque es un concepto que no admite parcializaciones. ¿Es el amor el tema del que más se ha escrito? Pensamos que no, creemos que en realidad toda la Literatura trata sobre el cansancio. El cansancio de amarnos los unos a los otros, el cansancio del día y la noche, de la juventud, de la adultez, del alcohol, de la calle, la casa, la comida, los vinos, los trenes, los lapiceros, el café, la escritura. Tal vez de lo único que no nos cansamos es de la niñez.
Pero la niñéz está llena de días sin gloria.
No importa cuántas veces uno intente comprender el amor, nunca se puede definir, porque es un concepto que no admite parcializaciones. ¿Es el amor el tema del que más se ha escrito? Pensamos que no, creemos que en realidad toda la Literatura trata sobre el cansancio. El cansancio de amarnos los unos a los otros, el cansancio del día y la noche, de la juventud, de la adultez, del alcohol, de la calle, la casa, la comida, los vinos, los trenes, los lapiceros, el café, la escritura. Tal vez de lo único que no nos cansamos es de la niñez.
Pero la niñéz está llena de días sin gloria.
miércoles, 10 de marzo de 2010
In nómine
Publicado por Revista Adhuc Tempus en 19:07 0 comentarios
Ha sido un período interesante éste de los últimos días. La vida conserva su naturaleza escurridiza, fantasmal, alegórica. Nosotros, como ustedes, conocemos perfectamente el significado de todo esto.
De parte del equipo, este poema:
Morron
¡Qué pasa que no llega el sosiego!
¿Es que la juventud es todo menos calma?
Puros recuerdos de niñez, de espanto ingenuo
de coladas y abellanas,
no hay duda que faltan, al menos, diez años más de
condena.
Es verdad, el mar nunca para,
el violín del viento toca, toca, toca,
y mientras las algas marinas absorben perennes la tenue luz
que les llega
yo en cambio quiero que todo pare,
por un minuto.
¿Cómo será un minuto en la eternidad?
como que quiero que los pensamientos se anulen,
cual desaparición forzada.
No acepto la idea de la existencia permutada;
y por eso
me ha dado malaria, me he quedado sordo,
he padecido la adicción a la noche y al silencio,
las variaciones de mi espacio que es el mismo.
Las luces del automóvil siguen encendidas
continúan persiguiéndome.
Lucho, peleo, no quiero de ningún modo
quedarme dormido.
De parte del equipo, este poema:
Morron
¡Qué pasa que no llega el sosiego!
¿Es que la juventud es todo menos calma?
Puros recuerdos de niñez, de espanto ingenuo
de coladas y abellanas,
no hay duda que faltan, al menos, diez años más de
condena.
Es verdad, el mar nunca para,
el violín del viento toca, toca, toca,
y mientras las algas marinas absorben perennes la tenue luz
que les llega
yo en cambio quiero que todo pare,
por un minuto.
¿Cómo será un minuto en la eternidad?
como que quiero que los pensamientos se anulen,
cual desaparición forzada.
No acepto la idea de la existencia permutada;
y por eso
me ha dado malaria, me he quedado sordo,
he padecido la adicción a la noche y al silencio,
las variaciones de mi espacio que es el mismo.
Las luces del automóvil siguen encendidas
continúan persiguiéndome.
Lucho, peleo, no quiero de ningún modo
quedarme dormido.
Concepción de Rotterdam.
jueves, 4 de marzo de 2010
La noche
Publicado por Revista Adhuc Tempus en 19:38 0 comentarios
Esta noche, todas las noches, son como para explayarse en la verde sombra de los árboles a contemplar la lejanía de las estrellas.
Allá arriba hay cientos de metagalaxias que explotan en la constelación de Cáncer, miles de millones de electrones y protones gestores de Universos, partículas de neutrones que a su vez crean antimundos, protones que al llegar a la tierra se vuelven fantasmas. Por lo demás, el Universo no puede ser más completo. Si la impresión llega tardía al contemplar el cuerpo humano es porque lo verdaderamente importante está allá arriba, o en las profundidades del mar, no en nosotros, parásitos según Alfonsina Storni, concresiones viscozas producto de la secreción humana según Porfirio Díaz.
¡Un gran abrazo a nuestro cuerpo!
Allá arriba hay cientos de metagalaxias que explotan en la constelación de Cáncer, miles de millones de electrones y protones gestores de Universos, partículas de neutrones que a su vez crean antimundos, protones que al llegar a la tierra se vuelven fantasmas. Por lo demás, el Universo no puede ser más completo. Si la impresión llega tardía al contemplar el cuerpo humano es porque lo verdaderamente importante está allá arriba, o en las profundidades del mar, no en nosotros, parásitos según Alfonsina Storni, concresiones viscozas producto de la secreción humana según Porfirio Díaz.
¡Un gran abrazo a nuestro cuerpo!
miércoles, 3 de marzo de 2010
Uribe en la sombra
Publicado por Revista Adhuc Tempus en 13:30 0 comentarios
El siguiente texto es cortesía del periódico "Con-fabulación" dirigido por unos amigos de academia:
La previsible caída del referendo reeleccionista, que costó tantas pesadillas a los colombianos vacunados contra los endriagos de la populosa fe uribista -reencauche del culto a la personalidad y del mesianismo totalitario-, y temerosos, no sin motivos, de que se abriera el camino para la consolidación de una dictadura sutil, fundada en la siempre paradójica voluntad de la clase media y el explicable entusiasmo de los grandes emporios económicos, no disipa, ni mucho menos, nuestra perenne estación invernal, regida por la frustración, el equívoco y la espera, sino que abre la posibilidad de algo peor: el fortalecimiento de la ideología creada por el ya saliente mandatario, la elevación de su derrotero a la categoría de pensamiento, filosofía, rabioso ideario, prontuario pseudo moral, catálogo para subyugar a los pueblos, cartilla de instrucciones para epígonos vergonzantes, bárbara canción de gesta, proyecto histórico para un porvenir histérico.
El triunfo que todos hemos paladeado gracias a la Corte Constitucional, y que por lo menos regala una tenue esperanza a la vapuleada democracia colombiana, deja al coloso derechista en una situación de absoluto privilegio. Aunque algunos ya empiezan a mover las fichas necesarias para que el gran jefe de la Seguridad Democrática responda ante la ley y la comunidad internacional por los más graves de sus desafueros y violaciones, todo parece indicar que crecerá frente a nosotros una gran muralla de protección a su alrededor, una torre redentora que le resguardará de cualquier tentativa justicialista. Los protagonistas de la escena política –que ahora reviven del sueño Manchesteriano en que los habían sumido- están todos de acuerdo en deificar el periodo uribista, empezando por el candidato de la izquierda ligth Gustavo Petro. Entonces no habrá castigo sino gloria, no habrá revisión crítica sino vindicación, sublimación y efervescencia teológica. ¿Qué puede preocupar al presidente Uribe? Si siguiera el ejemplo mezquino del ya fallecido Alfonso López Michelsen tendría feudo para rato. Pues nadie como aquel ex presidente entendió mejor que lo apoteósico, lo gratificante, lo deleitoso y lo que otorga magnético poder, no es llegar a presidente sino a ex presidente.
De ahora en adelante Alvaro Uribe será el rey a la sombra, la voz de la consciencia reaccionaria, un influjo que se derramará por todas partes y moldeará personas y bitácoras. Como el Dios del Medioevo y de la Santa Inquisición estará en todas partes, acechará las acciones y los movimientos de los simples mortales que le sucedan y castigará con el infierno de la estigmatización a quienes no se prosternen a sus mandamientos. Ningún castigo, repetimos, se asoma en el horizonte. Álvaro Uribe será cantado como un héroe, porque, como afirma un personaje cinematográfico de John Ford “en el oeste siempre escribimos la leyenda”
Pasado el amargo trago, que sin duda postró al señor del Ubérrimo en una ingrata resaca –difícil situación para alguien que nunca apura una copa- y una vez se haya trasteado de la Casa de Nariño, quedará en la más cómoda y halagüeña de las posiciones: Será el expresidente estrella, la apoteosis de la mistificación.
Ya nos parece oírle decir como Drácula: “Me voy, pero volveré…”
Periódico virtual "Confabulación"
La previsible caída del referendo reeleccionista, que costó tantas pesadillas a los colombianos vacunados contra los endriagos de la populosa fe uribista -reencauche del culto a la personalidad y del mesianismo totalitario-, y temerosos, no sin motivos, de que se abriera el camino para la consolidación de una dictadura sutil, fundada en la siempre paradójica voluntad de la clase media y el explicable entusiasmo de los grandes emporios económicos, no disipa, ni mucho menos, nuestra perenne estación invernal, regida por la frustración, el equívoco y la espera, sino que abre la posibilidad de algo peor: el fortalecimiento de la ideología creada por el ya saliente mandatario, la elevación de su derrotero a la categoría de pensamiento, filosofía, rabioso ideario, prontuario pseudo moral, catálogo para subyugar a los pueblos, cartilla de instrucciones para epígonos vergonzantes, bárbara canción de gesta, proyecto histórico para un porvenir histérico.
El triunfo que todos hemos paladeado gracias a la Corte Constitucional, y que por lo menos regala una tenue esperanza a la vapuleada democracia colombiana, deja al coloso derechista en una situación de absoluto privilegio. Aunque algunos ya empiezan a mover las fichas necesarias para que el gran jefe de la Seguridad Democrática responda ante la ley y la comunidad internacional por los más graves de sus desafueros y violaciones, todo parece indicar que crecerá frente a nosotros una gran muralla de protección a su alrededor, una torre redentora que le resguardará de cualquier tentativa justicialista. Los protagonistas de la escena política –que ahora reviven del sueño Manchesteriano en que los habían sumido- están todos de acuerdo en deificar el periodo uribista, empezando por el candidato de la izquierda ligth Gustavo Petro. Entonces no habrá castigo sino gloria, no habrá revisión crítica sino vindicación, sublimación y efervescencia teológica. ¿Qué puede preocupar al presidente Uribe? Si siguiera el ejemplo mezquino del ya fallecido Alfonso López Michelsen tendría feudo para rato. Pues nadie como aquel ex presidente entendió mejor que lo apoteósico, lo gratificante, lo deleitoso y lo que otorga magnético poder, no es llegar a presidente sino a ex presidente.
De ahora en adelante Alvaro Uribe será el rey a la sombra, la voz de la consciencia reaccionaria, un influjo que se derramará por todas partes y moldeará personas y bitácoras. Como el Dios del Medioevo y de la Santa Inquisición estará en todas partes, acechará las acciones y los movimientos de los simples mortales que le sucedan y castigará con el infierno de la estigmatización a quienes no se prosternen a sus mandamientos. Ningún castigo, repetimos, se asoma en el horizonte. Álvaro Uribe será cantado como un héroe, porque, como afirma un personaje cinematográfico de John Ford “en el oeste siempre escribimos la leyenda”
Pasado el amargo trago, que sin duda postró al señor del Ubérrimo en una ingrata resaca –difícil situación para alguien que nunca apura una copa- y una vez se haya trasteado de la Casa de Nariño, quedará en la más cómoda y halagüeña de las posiciones: Será el expresidente estrella, la apoteosis de la mistificación.
Ya nos parece oírle decir como Drácula: “Me voy, pero volveré…”
Periódico virtual "Confabulación"
martes, 2 de marzo de 2010
Equivocación que puede ser letal
Publicado por Revista Adhuc Tempus en 13:21 0 comentarios
Hay en el inconsciente una información agazapada en algún rincón. Las peleas, los desencuentros, la infamia, la desobediencia, la infidelidad, no son solo temas de la más exquisita literatura ni de la más lacrimosa de las filosofías; Incluso los niños, incocentes ellos, saben perfectamente cuáles son los problemas centrales que mueven a sus padres a seguir juntos, o que llevan a una mariposa a salir de su crisálida. Éstos niños, superdotados dicen unos, son simplemete unos seres que despertaron primero que nosotros, que con unas cuantas palabras pueden describir mejor que nadie el contexto social en el que todos nos vemos sumidos.
Aquí les va la prueba
Había una vez unos guepardos, uno hembra y otro macho, que se querían mucho. Un día la hembra fue a la casa del leopardo y el macho pasó por allí y escuchó un maullido y se fue. Al paso de unos meses la hembra tuvo crías y el macho pensó que ella y el leopardo habían estado ocultamente y decidió destruir el hábitat del leopardo. Un día el guepardo, con sus orejas móviles, escuchó que la gueparda le decía al leopardo que el macho pensaba que las crías eran suyas, -Pero en realidad son de él- le dijo ella.
Entonces apareció el macho con un rugido fuerte y le preguntó.
-¿Es cierto que las crías son mías?
-Sí.
Y entonces la perdonó y vivieron felices para siempre.
Aquí les va la prueba
Había una vez unos guepardos, uno hembra y otro macho, que se querían mucho. Un día la hembra fue a la casa del leopardo y el macho pasó por allí y escuchó un maullido y se fue. Al paso de unos meses la hembra tuvo crías y el macho pensó que ella y el leopardo habían estado ocultamente y decidió destruir el hábitat del leopardo. Un día el guepardo, con sus orejas móviles, escuchó que la gueparda le decía al leopardo que el macho pensaba que las crías eran suyas, -Pero en realidad son de él- le dijo ella.
Entonces apareció el macho con un rugido fuerte y le preguntó.
-¿Es cierto que las crías son mías?
-Sí.
Y entonces la perdonó y vivieron felices para siempre.
Jhon Edward Gomez
Grado: 4
Grado: 4
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